Un respeto para los incredulos

Este fin de semana he estado de camping (senderismo, espeleología,…) y me lo he pasao mu bien. Pero, como muchas veces ocurre, tengo una espinita clavada después de toda la experiencia.

Y es que una de las noches surgió el tema de lo paranormal. Vease fantasmas, viajes astrales, güijas, efectos de telequinesia… Yo me mantuve un poco al margen porque ya había estado en conversaciones como estas y me suponía que es lo que iba a pasar. La gente empieza a hablar de sus ‘experiencias’ y, como es normal, hay gente que no es capaz de tragarse semejantes historias.

Entonces llega el momento que el ‘autor’ de la historia se indigna porque no le creen. Primero te preguntan si creen que se lo están inventando (apostaría que muchas veces ocurre esto) y luego pide que le demos una explicación racional a la experiencia paranormal. Si intentas darles alguna explicación siempre ponen alguna pega con la que no puedes discutir… porque tu no estabas allí.

Y yo me pregunto: ¿Porque los escepticos no tenemos estas experiencias? ¿Porque mi abuela no se comunica desde el otro mundo para avisarme de algún mal que me vaya a pasar? ¿Es que no creer es algo tan malo, incluso para los espiritus?

PD: No he querido mencionar el tema religioso porque creo que en la sociedad actual se respetan casi todas las opciones excepto en altos niveles de la jerarquía eclesiástica que son unos autenticos talibanes.


Cosas que han pasado en los último meses

Como tengo esto del blog abandonaillo y se que hay gente que sólo sabe de mi por lo que puede leer por aquí, voy a hacer un resumen de mis últimos meses.

  • Diciembre: A principios de diciembre tuve el corte en la mano (del que ya a penas se nota nada) y tuve una baja laboral de unas dos semanas. Unas dos semanas después dejé el curro para ver si por fin dedicaba algo de tiempo a hacer el proyecto de fin de carrera. Desde entonces mi estilo de vida a cambiado mucho. De estar semana tras semana viajando de aquí para allá a estar todo el día en Málaga yendo de vez en cuando a la universidad. Lo dejé en un buen momento por tres motivos. El primero era que la conciencia y mi familia no dejaba de machacarme el tema de que aún tenía un proyecto sin hacer. El segundo era simplemente que los viajes del trabajo habían decaído mucho en calidad: hoteles malos y destinos… españoles (mola más salir al extranjero). El tercer motivo fue que así podía disfrutar del viaje a Estambul que habían planificado mis padres.
  • Enero: Este mes lo recuerdo fundamentalmente por dos cosas: los intentos por reunirme con mi profesor para ver si podía retomar el proyecto (después de año y medio o más) y los viajes relampago en AVE a Madrid para el preoperatorio de la cirugía ocular.
  • Febrero: El 9 de Febrero es una fecha clave: el día de la operación. A partir de ese día empieza la recuperación. Veía mejor pero, como es normal en estas operaciones, el ojo tarda en alcanzar su visión definitiva unos meses. Así que durante más de un mes estoy cada hora de cada día poniéndome gotas de un tipo y, cada 4 horas dos de otros tipos.
  • Marzo: Mes extraño donde los haya. Me hago un viaje a Marrakech con un colega madrileño que conocí hace unos… ¿2 años? por internet y con 2 desconocidas amigas suyas. El viaje salió de puta madre. No hice ningún resumen por aquí porque al no llevar portátil al viaje no pude plasmar todos los nombres de lugares y anécdotas que sucedieron. Sólo me quedó en claro dos cosas: la gente con la que fui es maravillosa y los marroquíes son muy amables… incluso para venderte droga xD
  • Abril: En este mes creo que no ha sucedido nada muy especial. Por fin he podido volver a hacer deporte colectivo (baloncesto, futbol, …) cosa que tenía prohibida por los médicos. También he empezado a aprender a patinar con patines en linea. Puede que sea una tontería pero las risas que me pegue el primer día con mis amigos no me las quita nadie, y eso que me reía de mi mismo.

Me dejo muchas cosas en el tintero como un viaje a la sierra para esquiar (en el que no esquié por falta de sueño), una party-LAN, algún que otro cumpleaños, unas cuantas noches de juerga (algunas para recordar, otras no), los días y días de frustración en la universidad por el puto proyecto…
Quería retomar esto del blog que lo tenía muy abandonado. Me he propuesto que, aunque sea con gilipolleces (ahora me diréis que no se escribe así), he de escribir cosas… por lo menos una vez semanalmente. Me gusta de vez en cuando escupir todo lo que se me ocurre por aquí pero es que se deja y se deja y al final uno se olvida de ello.


The Pinker Tones - Karma Hunters

Ala, que ya me da cosa dejar esto muerto. El siguiente post lo haré desde la universidad si me veo con ganas xD

Visto en Mi Mesa Cojea


Encuentros en el AVE

Ave Madrid-Málaga. Quedan 40 minutos para llegar.

Voy al vagón restaurante a tomar un aperitivo.

Sólo hay un hueco en la barra, al lado de un chica rubia. Una rubia guapa. ¡Qué mala suerte tengo! xD

Espero en la barra mientras el camarero/a se digna atenderme. Veo una mirada por el rabillo del ojo por su parte.

Despues de su fugaz mirada, echo la vista atras a ver si había algo que ver. No hay nada.

Me voy impacientando. Tamborileo los dedos sobre la barra.

En menos de lo que se tarda en decir … cualquier palabra, ell tambien tamborilea sus dedos sobre la barra.

Llega el camarero/a con la merienda de la chica y esta lo recoge y se pone en una de las barras de los laterales del vagón restaurante.

Pido mis patatas fritas (casi no me sale la voz). El camarero/a me las trae y me cobra. Me dispongo a salir del vagón y veo que la chica gira la cabeza a mi paso.

Hay veces que dudo de si todo está en mi cabeza. ¿Es imaginación mía? ¿Son coincidencias? ¿Porque actua en tan pocas ocasiones? ¿Y porque se me da tan mal en esas ocasiones xD?


LASIK o adios a la miopía

Mis antiguas gafas

Es hora de decirle adios a este objeto odioso y a sus primas cercanas, las lentillas. A partir del día de hoy me olvido de tener que usar nada para ver. Si voy a usar unas gafas serán las de sol. Por fin podreis ver mis ojos sin un cristal en medio ;D

Pues sí, me he operado de miopía. Aunque he tenido que someterme a unos tratamientos con laser argón con anterioridad para evitar problemas a la hora de la operacion. Resulta que tenía no se que agujeros en la retina que había que tratar porque en la operación principal mis ojos tenían que soportar una presión de 50 mmHg (cuando la presión normal del ojo es de unos 20 mmHg). Si no me hubiesen tratado con el laser argón, esos agujeros de la retina se hubieran desgarrado durante la operación y … hubiese sido una locura.

Por fin llega la explicación de la foto del post anterior xD. Para el tratamiento de laser argón me tenían que tratar cada ojo en días separados. Además, para poder acceder a todos los agujeros hay que tener la pupila así de dilatada. Unos colirios ‘magicos’ hicieron todo el trabajo en a penas una hora. Los efectos duraron algo mas de 24 horas. Así que ya podeis imaginar la impresión que daba yo mirando a la gente a la cara con esos ojos..


Asimetría

Ojo dilatado Vs Ojo normal

¿Que os parecen mis ojos? ¿A que los tengo preciosos? Si alguien quiere saber que es lo que me ha pasado… que se espere un par de semanas xD

PD: El único retoque fotográfico ha sido el recorte de los ojos para centrar la imagen en esa zona de la cara.


Viaje a Estambul, Turquía

Foto de la Bandera Turca

Consideraciones previas a tomar en cuenta:

•No contratamos ninguna agencia de viajes
•No tuvimos guía nativo

Día 1

Salimos de Madrid a las 14.30 rumbo a Estambul, un vuelo de entre unas cinco y seis horas. En el aeropuerto nos espera un hombre con un cartelito con el nombre de mi padre. El pobre hombre no tiene ni papa idea de español pero al menos sabe contar con lo que deduce que el grupo está completo.

Llegamos al hotel. Es un poco decepcionante. Pocas sillas, un televisor muy pequeño, sin bidé,… Para colmo, en este viaje me ha tocado dormir en la misma habitación que mis padres así que no tengo ninguna intimidad. Pero es soportable.

Salimos a dar un paseo y cenamos en un restaurante cercano al hotel. La comida estaba buena. Yo me pedí una musaka pensando que iba a ser la típica lasaña pero con láminas de berenjena y me encontré una caldereta con berenjena, trocitos de ternera, tomate y más cosillas. Aunque no era lo que en un principio quería, he de reconocer que estaba bastante rico. De postre mi tía repartió 3 Baklava que se pidió. A primera vista me recordó los dulces sirios. Pasada la prueba del gusto se confirmó el parecido. Por algo son países vecinos.

Foto de pasteles 'Baklava'

Pasteles de Baklava

Después continuamos con el paseo. Vimos varias tiendas de souvenirs y de alfombras. Alguna que otra estaba ya cerrada (eran las 10 y pico hora local). También pudimos deleitarnos con la vista nocturna de la iglesia de Santa Sofía (antigua iglesia y mezquita y reconvertido en museo) y la Mezquita Azul. Las dos son acojonantemente grandes aunque la iglesia tiene cuatro minaretes y la mezquita seis. No quisimos seguir más allá porque empezaba a hacer mucha rasca y los ‘mayores’ querían volver al hotel.

Día 2

Después del desayuno matutino nos fuimos rápidamente al museo de Topkapi que es donde vivían los sultanes con sus concubinas y con su madre (que era la que gobernaba esos aposentos). Fuimos temprano porque a la sección del harem sólo se puede acceder con una entrada que se compra entre las 9.30 y las 10.00. Llegamos aproximadamente a las 9.15 y tuvimos que esperar al geta que vendía las entradas hasta las 9.45.

Estaba bastante curioso. Las concubinas vivían en un ala y los eunucos estaban cerca de ellas. La madre vivía en otra ala y el sultán en otra. Había un pasillo que comunicaba las habitaciones del sultán con las de las concubinas que curiosamente se llamaba ‘Golden Road’. En ese pasillo se encontraban el sultán y las concubinas y éste se dedicaba a arrojar monedas al suelo para… bueno, os lo dejo a la imaginación.

Más tardes nos acercamos al museo arqueológico a ver, sobre todo, el sarcófago de Alejandro Magno. Tiene muchos detalles bastante buenos. Incluso se conserva algo de color. La lastima es que no todos los soldados que aparecen en las paredes del sarcófago posean sus armas.

Sarcofago de Alejandro Magno

Sarcófago de Alejandro Magno

Después nos hemos ido a comer a un restaurante típico llamado del barrio de sultanhamet. La carta era muy escasa (2 platos principales, 2 ensaladas, 2 postres,…) pero esta escasez se veía contrastada con la comida y la rapidez y amabilidad del servicio.

Terminada la comida nos dirigimos a la iglesia de Santa Sofía. Impresionantes los mosaicos, los discos con grafía árabe y la altísima bóveda.

Luego fuimos a ver la gran cisterna: un gran depósito de agua bajo tierra muy cerca de Santa Sofía y la mezquita azul. Destaca por la belleza de las filas de columnas muy bien iluminadas y por un par de cabezas de medusas que sirven como bases para esas columnas.

La gran cisterna

Interior de la Gran Cisterna

Cuando terminamos, intentamos acercarnos a la mezquita azul pero cuando estábamos llegando sonó la llamada a la oración y no pudimos visitarla por dentro. Esto nos dio la oportunidad de ver el ritual de limpieza llamado wadu o ablución que hacen antes de entrar en la mezquita. Se lavan pies, cara, boca, nariz, manos y antebrazos. con el agua que sale de unos grifos de la mezquita (probablemente agua fría). Estando a unos 8ºC de temperatura este ritual me parecía demasiado sufrido para un cuerpo como el mío acostumbrado a las comodidades.

Como empezaba a anochecer casi dimos la tarde/noche por terminada. Nos acercamos al hipódromo. Tiene tres columnas, una de ellas un obelisco egipcio. Luego el grupo se dividió. Unos se fueron al hotel a descansar y otros continuamos con el paseo. Bajamos al puerto de pescadores, un lugar curioso porque a la vez que te venden el pescado hay relaciones públicas acosándote para que entres en su restaurante. Luego, dentro del restaurante, le pides al camarero que te hagan uno de los pescados que venden fuera de la manera que la sepan hacer en ese restaurante. Vamos, que eliges exactamente que pescado quieres y cual no. Finalmente volvimos al hotel a descansar un poco antes de volver a salir para cenar.

Después de un par de vueltas por la calle cercana al hotel acabamos en el restaurante que había en frente del restaurante del día anterior. La comida era muy buena, el servicio pésimo. Pagamos en euros y la conversión la hicieron bastante a su favor, una vergüenza. Después volvimos al hotel y, mientras algunos dormían plácidamente, otros se dedicaban a resumir la jornada de idas y venidas.

Día 3

Este día lo empezamos con lo que no pudimos hacer el día anterior. Vimos bien el hipódromo y visitamos la mezquita azul.

La Mezquita Azul a contraluz

La Mezquita Azul a contraluz

Después fuimos hasta la mezquita Yeni. Luego entramos en el mercado de las especias. Allí había más cosas a parte de especias: Sanguijuelas, pollos, patos, esponjas, cojines, equipaciones de fútbol,…

El bazar de las especias

Puesto de Especias

Luego fuimos a otra mezquita cercana pero, otra vez, no pudimos entrar porque empezó a sonar la llamada a la oración. Así que decidimos ir hasta la mezquita del Suleiman. Estaba a una distancia respetable por lo que seguro que ya habrían acabado los rezos a nuestra llegada.

Tumbas del Exterior de la mezquita del Suleymaniye

Tumbas situadas al lado de la mezquita del Suleiman

Después nos fuimos a comer a un lugar cercano. Como estaba cerca de la mezquita no servían ninguna bebida alcohólica. Allí pedimos unos pocos entremeses y de segundo yo pedí un Sis Kebab. Estaba bueno pero quizá un poco escaso.

Cuando terminamos fuimos a la mezquita de Beyacit atravesando la universidad. Una vez visitada, cogimos el autobús para ir hasta la iglesia de San Salvador de Chora que tiene unos mosaicos muy bonitos. La vuelta la hicimos también en autobús pero esta vez nos dirigimos directamente al hotel a descansar antes de la cena de fin de año.

Techo de la iglesia de San Salvador de Cora

Frescos de la iglesia de San Salvador de Chora

La cena de fin de año tuvo su guasa. Comimos en el hotel para ahorrarnos el buscar un local que tuviesen espacio libre. Desafortunadamente, la comida fue bastante mala. De entremeses nos pusieron una cosa roja súper picante. A mi me gusta el picante pero es que esto te dejaba la lengua inútil para saborear otras cosas. Luego nos pusieron una especie de sopa de lentejas trituradas, lo único bueno de la cena. De segundo nos pusieron un pavo sequísimo y sin ninguna salsa con el que meterse eso por la garganta.

La Mezquita Azul el día de fin de año

Panorámica de Estambul la noche de fin de año

Día 4

Después de desayunar, cogimos el tranvía para ir hasta donde atracan los barcos que dan una vuelta por el estrecho del Bósforo. El barco iba haciendo paradas por los pueblos mientras ‘subíamos’ (íbamos hacia el norte) hacia el último pueblo del recorrido. En estas paradas se subía y bajaba gente, entre ellos se subieron varios vendedores de yogures… que cosa más rica. Era un yogur natural turco al que le ponían azúcar glasé. No es que fuese una delicatessen, es más, no podía ser la cosa más sencilla pero aún así estaba buenísimo.

Foto desde el crucero por el Bósforo

Imagen tomada desde el crucero

Cuando llegamos al pueblo (cuyo nombre no recuerdo porque no era muy importante), nos dimos un paseo. Podíamos habernos acercado a las ruinas de un castillo cercano pero la gente estaba muy cansada y además teníamos el tiempo justillo para comer y volvernos al barco. Comimos en un lugar de pescaítos (había varios restaurantes, todos de lo mismo) pero la calidad no llegaba a los de Málaga.

A la vuelta del barco, una vez en Estambul, fuimos a la torre Galata. Está en lo alto de una colina lo que le da una vista de la ciudad espectacular.

Vista panorámica de Estambul desde la torre Galata

Panorámica desde la torre Galata

Después nos volvimos al hotel en tranvía… sólo que mi familia entró en uno y yo en otro porque se me cerraron las puertas en las narices cuando seguía a mi hermano.

Día 5

Este día lo dedicamos a hacer compras. Para ello fuimos al gran bazar. Como todos los bazares, había gente llamándote para que te fijases en su mercancía: ropa de piel, alfombras, cerámicas, joyería, camisetas, gorros,… Un sin fin de cosas que se repetían cada 4 o 5 puestos. Y es que, a pesar del gran número de puestos, casi todos venden las mismas cosas. Yo sólo me compré una bandera turca pero es que yo soy un caso especial, no me gusta comprar cosas que no necesito.

El Gran Bazar de Estambul

El gran bazar

Para comer fuimos al puerto a comer pescado. Fuimos al sitio que comenté en el ‘día 2’, ese en el que elegías a dedo el pescado que querías comerte. Sólo que fue un poco distinto a lo que yo tenía pensado. Pensaba que te salías del restaurante, ibas a la pescadería de al lao y le decías al camarero que pescado querías. No era así. La verdad es que los camareros te traen la carta. Luego vuelven con una bandeja con todos los entremeses que tienen. Eliges los que quieres y se van mientras decides cual va a ser tu plato principal. Entonces los camareros aparecen con una bandeja con todos los pescados que tienen. Esto puede hacer que cambies de opinión y te entren dudas de lo que quieres. Finalmente les dices que pescado quieres pero no señalas ninguno en especial. Ellos ya se encargan de elegir por ti.

Como anécdota he de contar que en este restaurante, un water me meó mientras estaba orinando en un meadero de los de la pared. Me explico. En Turquía los wateres tienen una cosa que echa un chorrito cuando accionas una válvula. Ese chorrito es para lavarte el culo, se supone (yo nunca lo probé). Pues bien, se ve que antes de que yo entrase en el cuarto de baño, habían cortado el agua y alguien había abierto esa válvula. Luego, mientras yo estaba meando, volvieron a accionar el agua con lo que eso provoca. Como siempre que se corta el agua, al principio hay mucho aire en las tuberías y el agua sale a rachas o borbotones. Al principio yo veía divertido como del water empezaba a salir agua pero poco después ya no era divertido. El agua me estaba llegando a los pies y yo todavía no había terminado de mear. Tuve que abrirme de piernas pero con un píe hacia delante y otro hacia atrás (el chorro me venía de la derecha) y terminar.

Después de todo esto volvimos al hotel a descansar un rato y a hacer las maletas. Por la noche nos fuimos a cenar a un sitio cercano y nos volvimos pronto porque al día siguiente salíamos temprano de vuelta a España.


Are you a robot or an alien?

¿En que mundo vivimos?

Si te dedicas a trabajar entre semana, salir los fines de semana, ver el futbol, … no eres diferente a muchos miles (millones) de personas. Eres pues un robot.

Si te dedicas a una afición fuera de lo normal como puede ser la papiroflexia, el airsoft, el cosplay, el rol, … eres un bicho raro para la mayoría. Eres un alien.

¿Qué es mejor? Sin duda los robots defenderán que ser un robot es mejor. A veces se rien de los aliens. A veces los temen. Lo mismo pasa al reves. Los aliens nos encontramos superiores a los robots en muchos aspectos. Nos reimos y despreciamos ciertas actitudes de los robots. Pero muchas veces también quisieramos ser un poco más robot. La gran diferencia entre robots y aliens es el número (mi definición de alien exige que su número sea mucho más reducido).

He conocido a algunos robots que eran robots hasta la medula. Despreciaban a los aliens y a mi se me revolvía el estomago cada vez que tenía que tratar con ellos. Quiza se deba a la frecuente especializacion de los aliens en ciertos temas. Esta especialización hace que un robot no se sienta a gusto con el alien porque cree que ese alien solo sabe hablar de eso.

Nos ha tocado vivir en una sociedad en la que todos acabamos haciendo lo mismo. Todos lo mismo (they all look just the same)… básicamente. Unos se van a otro barrio, otra ciudad, otro pais,… a empezar una nueva vida. ¿De verdad es nueva? ¿Que vas a hacer allí? Trabajaras. Conocerás a gente nueva, con suerte conocerás a la persona de tu vida. Tendreis hijos, los cuidareis y crecerán.

Una y otra vez el mismo ciclo. ¿Alguien hace algo raro? ¿Somos todos robots en el fondo? Sólo espero que no.


El Bañ_O_matic

Revisando cosas del portatil del curro he visto fotos y videos de sitios que casi había olvidado. Entre ellas vi un video que hice en unos servicios de un local de Lyon. Impresionante.


Baja Laboral

Imagen de mi baja laboral

Ayer tuve mi primer y ojala único accidente laboral. Esta semana nos tocaba visitar Albacete, Cuenca y Guadalajara. Pues bien, no llegamos ni a la primera. Iba yo conduciendo medio adormilado cuando decidí hacer una parada en una gasolinera para descansar un poco, repostar y cambiarle el puesto a mi compañero.

Total, me bajo del coche. Abro el deposito y cuando voy a coger la manguera me doy cuenta de que está un poco aceitosa. Así que me detengo y busco donde están los guantes para que despues no me apesten las manos. Los veo en un cajetin adosado en una papelera. Tiro de uno y… nada. Mierda, voy a tirar de otro… nada tampoco sale. Sigo tirando hasta que … PUM

En el siguiente momento, tengo mi mano clavada en el cajetín. El puto cajetín se había desprendido por la parte de arriba y yo, con los tirones, ‘aplasté’ el afilado borde del cajetín (en este momento tendrías que estar pensando ‘Agggg, que asco’).

Saco la mano, miro la herida y suelto una maldición (no recuerdo exactamente que dije). Veo un corte de unos 2 o 3 centímetros de largo muy profundo rebosante de sangre y, despues me enteré, de unos nódulos de grasa. Rápidamente le pasé a mi compañero el tapón del deposito a mi compañero que aún no sabía que pasaba y me voy corriendo a que me atienda el personal de la gasolinera. Allí hay dos mujeres que tardan un poco en reaccionar. Despues de lo que a mi me parecen unos momentos eternos me traen unos algodones para taponar la herida y alcohol.

En ese momento yo oigo: ‘Sientate en la silla’. ¿En que silla pensé yo? Entonces me dí cuenta de que me estaba mareando y que no veía nada… todo absolutamente negro. Las 2 chicas se las arreglan para sentarme en la silla (a pesar de mis 89 kilos). Poco a poco recupero la vista. Me dan una coca-cola y una tarjeta de visita de la gasolinera por si quisiese hablar con el dueño de la gasolinera. Me dicen que vaya un pueblo a que me miren la mano en una clinica. Me reuno con mi compañero y pongo en el GPS, con la mano buena, el hospital/clinica más cercana.

Una vez allí, después de hablar con la de recepción un rato, me atiende un medico. Me lleva a una habitación y se va a por algo. Mientras espero llamo a mi madre y justo cuando parece q lo va a coger llega el medico. Entonces ‘cuelgo’ (o eso creía yo) el teléfono. El doctor me examina la herida y dice ‘¡vaya tajo!’. Se aleja un poco y yo dirijo mi mirada al móvil. Veo el contador de segundos de la llamada: 00:00:44. ¡Mierda! ¿Habrá oido algo mi madre? Cuelgo y espero al médico. Empieza a sonar mi movil y el médico me dice q no puedo hacer 2 cosas a la vez así que cuelgo. Vuelve a sonar. Vuelve a sonar.

Después se va el medico en busca de enfermeros para que le asistan mientras me cose. Aprovecho la ausencia para llamar a mi madre y tranquilizarla. Lo había oído todo.

Llega de nuevo el medico con un enfermero y una enfermera. Me pone anestesia local en la herida. Los cuatro o cinco pinchazos más dolorosos de mi vida. Casi me vuelvo a marear del dolor. Me cose. Cinco o seis puntos. No lo sé con seguridad porque seguía medio mareado y no quería ver la herida. Me venda y me ponen una inyeccion de gammanoseque (en ese momento creía que era la vacuna para el tetanos).

Después nos dirigimos a una clínica de Murcia de la mutua de accidentes laborales para ver si me daban la baja. Antes de llegar paramos para comer. Mientras voy comiendo voy notando como desaparece el efecto de la anestesia y empiezo a notar el dolor de la herida. En recepción me piden mis datos y me hacen firmar 2 papeles… que risas me pegue con las firmas con la mano izquierda. El médico de allí me pregunta como ha pasado todo. Se lo explico y me da medicinas (entre ellas nolotil para calmar el dolor) y me ponen, finalmente, la vacuna para el tetanos. Cuando está apunto de despacharme le pregunto si no me da la baja. En mi trabajo o estoy todo el día conduciendo o con un ordenador así que no tuvo más remedio que darmela… Por fin pude volverme a Málaga y dar el viaje por concluido.

 

En fin, fue un día completamente inutil. Todo el día en el coche o en clínicas. Al menos, ahora me tocan 8 dias de descanso en Málaga. O no…

 

PD: El domingo mi coche se quedó sin batería. Hoy se ha muerto mi abuela (me he enterado mientras escribía esto)… ¿Que pasará mañana? A este paso algo malo